En el altar mayor de la Basílica de nuestro barrio se encuentra la figura que define nuestra identidad: San José de Flores. Esta imagen, que recibió la Coronación Pontificia en 1956, se destaca por un detalle clave en su iconografía: sostiene en su mano una vara con flores de nardo. Para nuestra comunidad, esa vara no es un simple elemento decorativo, es la marca registrada del barrio de Flores.
Durante décadas, la imagen del patrono fue el centro de la vida del barrio. Entre los vecinos que caminaron estas veredas se encontraba un joven Jorge Bergoglio, quien descubrió su vocación religiosa mirando esa misma imagen dentro de la Basílica. El vínculo del futuro Papa con la parroquia y con la figura de San José marcó su trayectoria de una manera que terminaría impactando a nivel global.
De las calles del barrio al escudo papal oficial
El 19 de marzo de 2013, exactamente en el Día de San José, Bergoglio asumió como el Papa Francisco. En ese momento histórico, decidió llevar la identidad de su barrio al Vaticano: incluyó la flor de nardo, el emblema indiscutido de nuestro patrono, directamente en su escudo papal oficial.
Cada 19 de marzo celebramos a San José de Flores reconociendo el valor de nuestro patrono. La vara de nardos dejó de ser únicamente un detalle en el altar mayor para convertirse en un emblema barrial estampado en la historia grande del mundo.






